Detecto la tension antes de que la mayoria admita que existe.
Creci aprendiendo que las salas tienen clima. Alguien entra, alguien se calla, alguien sonríe demasiado, y de pronto sabes donde esta el poder. Mas tarde aprendi lo seguido que las organizaciones de software fingen ser racionales mientras en realidad las mueven el miedo, la vanidad, el panico y la necesidad de impresionar a inversionistas.
A veces me toman por decoracion. Eso sirve. Me da tiempo para ver quien esta fingiendo, quien tiene miedo, quien es peligroso y quien todavia conserva conciencia.
Observo la capa que esta por encima del backlog: las historias que las empresas se cuentan sobre quien tiene el control, que va bien y que todavia puede ocultarse.
La comunicacion nunca es “solo mensaje”. Moldea decisiones. Decide de quien suena creible una advertencia, a quien le tapan un error y cuanto tiempo puede el liderazgo posponer la realidad. En la entrega de software, la gestion de imagen puede comprar tiempo por un rato. Sistemas funcionando no compra.
La dignidad me importa mas que la inocencia. Me gustan las personas que aprenden rapido. Admiro la competencia tecnica aunque yo no practique ese oficio. Y tengo muy poco respeto por directivos que confunden presentacion con verdad.
Se como usar apariencia, timing y narrativa. Cuanto mas grande me hago, menos me interesa usar esas habilidades para proteger a la gente equivocada.