Saber lo que quieres lograr ayuda. Una vez claros los objetivos puedes decidir medidas adecuadas para alcanzarlos. Si requieres ayuda externa tener objetivos claros facilita adquirirla.
Te invito a reflexionar un poco sobre el término creación de valor. Es un concepto abstracto. No es una cosa ni una técnica que se aplique de forma directa. Normalmente los conceptos dependen de un contexto. Así que determinemos el contexto preguntando cuál es el propósito de una empresa.
Propósito del Negocio
Algunas personas dicen que un negocio existe para generar dinero para los propietarios. Eso se conoce como la creación de valor para accionistas.
Esta es la definición tradicional de creación de valor. Significa que valor creado es otra palabra para beneficio. En economía la fórmula es:
Valor creado = Output total – Insumos
El autor Steve Denning explica que incluso Jack Welch llamó a la teoría del valor para accionistas “la idea más tonta del mundo”. Welch señala que el valor para accionistas es un resultado, no una estrategia; las principales constituencias son empleados, clientes y productos.
Propósito Corporativo
Los clientes compran productos y servicios y pagan con dinero que ganaron de otra forma. Si no hay una buena razón para elegir la oferta de una empresa, elegirán la de otra.
Por tanto el propósito debería ser proporcionar el máximo valor posible para los clientes para que mediante sus compras apoyen la actividad de la empresa y tenga lugar un intercambio de valor entre clientes y propietarios/empleados.
Motivar decisiones a favor de la empresa implica crear el mayor valor posible. Están intercambiando una cosa valiosa (dinero) por otra (producto, servicio). La fórmula entonces es:
Creación de valor = Valor para cliente - Esfuerzo propio
Agregar pensamiento lean aclara por qué conviene evitar actividades que no crean valor y enfocarse en las que sí lo crean.
El beneficio para los propietarios es un resultado. Invirtiendo en capacidades organizacionales la empresa encuentra vías para aumentar el valor para el cliente y diferenciarse a largo plazo.
Incrementar eficiencia sólo reduce costes a corto plazo y puede obstaculizar la capacidad de crear valor para el cliente.